Los peligros de la geolocalización, preguntas que nos debemos hacer

 

La geolocalización es un aspecto que está cobrando cada vez más auge en Internet, Google está dando más importancia en sus sistemas de búsqueda a este dato, y muchas redes sociales lo incluyen como un elemento más para completar el perfil. Ahora bien, ¿hasta qué punto es recomendable difundir a través de la Red el lugar donde residimos o dónde vamos a cenar o a pasar el fin de semana?

 

Los peligros de la geolocalización, preguntas que nos debemos hacer
Quienes han establecido un negocio en Internet y en las redes sociales con la intención de promocionarse pueden aprovechar este recurso para los motores de búsqueda y así lograr un posicionamiento más preciso, pero ¿los particulares obtienen alguna ventaja al aportar este tipo de información?

 
La respuesta realmente depende de lo que cada uno quiera dar a conocer de sí mimo en Internet, pero teniendo en cuenta que cuanto más presencia se tenga y más datos se aporten, la privacidad se encontrará más limitada. Ofrecer información continua de donde residimos, qué restaurantes solemos frecuentar o dónde compramos habitualmente, aporta información personal que en algún momento dado puede caer en manos de ciberdelincuentes dándoles un uso que puede llegar a ser delictivo.

 
Por todo, ello siempre se pide precaución a la hora de facilitar según qué informaciones y tener claro que si se decide dar a conocer la localización de nuestra residencia o lugares que frecuentamos nos exponemos a unos riesgos, que se han de tener en cuenta especialmente si somos víctimas de algún delito que haya utilizado como medio los datos expuestos en la Red. También hay que tener cuidado con algunos smartphones que etiquetan geográficamente las fotos.

 

Los peligros de la geolocalización, preguntas que nos debemos hacer
De igual modo, si publicamos en una red social que estamos de vacaciones, estamos dando pistas de que en ese momento no estamos en nuestra residencia habitual que probablemente habremos especificado en Facebook también o en la red social de turno. Así, es importante saber hasta qué punto nos interesa publicar lo estupendamente que nos lo estamos pasando en la playa. Esas imágenes pueden publicarse a posteriori y de este modo su riesgo es menor, porque la información ya no es a tiempo real.
Otra las consecuencias de este fenómeno ha sido la aparición de redes sociales basadas sólo en la geolocalización, de modo que marcan específicamente nuestras rutas a través del móvil.

 
A pesar de cada uno de estos aspectos, no todo es negativo en la geolocalización, ya que gracias a este sistema los usuarios pueden encontrar lugares de interés cercanos a dónde se encuentran y esto en determinados momentos resulta muy útil, por eso se trata de saber emplear esta ventaja con sentido común y recurrir a ella en estos casos, que es cuando realmente resulta más práctica.
Actualmente los distintos navegadores permiten la opción de deshabilitar la geolocalización en las búsquedas que realicemos por Internet, y así impedir que los sitios realicen un seguimiento de nuestra ubicación física. Esta opción puede ser válida si optamos por preservar ese aspecto de nuestra intimidad, pero valorando también que hay otros lugares de la Red donde nos piden este dato y que los móviles hoy día tienen también sistemas de geolocalización.

 

¿Te haces alguna otra pregunta interesante sobre la geolocalización? Estaremos encantados de recibir tus comentarios a este post. Gracias.

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